Además de los efectos del coronavirus en la salud de gran parte de la población mundial, esta epidemia está afectando negativamente en la economía mundial y, especialmente en la industria automovilística, como la paralización de la producción de grandes marcas como Hyundai.

Las ciudades de China están paralizadas y, por tanto, también están paralizados los medios de transporte. Esto ha desencadenado una desaceleración del mercado y una bajada en la demanda de combustible en China, el mayor importador del mundo. La crisis del coronavirus está provocando un espectacular descenso en los precios de los combustibles.

Se estima que la demanda de petróleo de China ha caído en unos 3 millones de barriles al día, lo que supone el equivalente a un frenazo del 3% a nivel global.

A medida que se extiende el coronavirus, los vendedores chinos y surcoreanos están recurriendo a México para apuntalar el mercado. El exceso de combustible en Asia ha dado a México la oportunidad de comprar cargamentos más baratos justo cuando las averías en las refinerías aumentan los precios en Estados Unidos.

En España. tras semanas de descensos en los precios de los carburantes, cae hasta mínimos de 2017 en el caso del diésel, lo que significa que llenar el depósito hoy es un 5’3% más barato.

Según el Boletín Europeo, el precio de la gasolina esta semana es de 1’186€ por litro, lo que supone un descenso del 8’56% con respecto a los 1’297€ de la semana anterior. Respecto al gasoil, el precio actual se sitúa en 1’067€ por litro, lo que supone un 11’08% que la semana anterior.